La polémica desde la previa

Como contamos el pasado lunes en Cosas Serias (o no), este fin de semana se ha disputado un derbi catalán más especial si cabe. Joan García apuntaba a quitarle protagonismo a Nicolás Maduro por el ruido que han generado los aficionados del RCD Espanyol en redes sociales. Un aliciente al que hay que sumarle las declaraciones —entre risas y sacadas de contexto— de Pere Milla: «pisaría antes a Lamine Yamal que a Joan García». Manolo González, entrenador de los locales, trató de restarle importancia al asunto recordando que todavía no han matado a nadie.

El encuentro transcurrió sin serios problemas

El tiempo le ha dado la razón al ex conductor de autobuses. El portero de Sallent fue el mejor jugador del partido y solo recibió varias pitadas por parte de su antigua afición. Eso sí, los pericos siguen acusándole de ser un judas y aprovecharon para demostrarlo con pancartas y dibujos de ratas teñidas de color blaugrana. Además, lanzaron varias botellas al terreno de juego durante el segundo gol del Barça.

De todas formas, la tensión no fue a mayores gracias en parte a la actitud profesional del gran protagonista. Joan se centró en hacer su trabajo y no calentó el partido, demostrando una actitud contraria a la que suele ser habitual en estos derbis.

Las claves del RCD Espanyol 0-2 FC Barcelona

En cuanto a lo que es el juego, lo cierto es que el Espanyol supo mantener a raya al líder durante el mayor tramo del partido. Mereció más y se vio perjudicado por la falta de acierto en los metros finales. Roberto Fernández aportó mucho fuera del área y no pudo sellar su actuación con un gol que evitó precisamente Joan García en varias ocasiones, quien también dejó una de las paradas de la temporada en un cabezazo a bocajarro de Pere Milla. Quizás no sea un agente secreto de El Mossad, como sugieren algunos seguidores del conjunto periquito en X, pero su actuación plantea dudas sobre si es un ser humano normal y corriente.

Por otra parte, que el portero sea el héroe del partido normalmente indica que los de arriba no han estado muy inspirados. Pedri fue suplente, los atacantes del equipo visitante estuvieron erráticos y Carlos Romero cumplió con nota la difícil labor de frenar a Lamine con 7/11 duelos ganados y logrando no ser regateado en todo el encuentro. Como consecuencia, Fermín López fue el elegido para agitar el árbol en la segunda parte y sumó las dos asistencias de la noche. Aunque, en el caso del primer gol, el golpeo de Dani Olmo tiene tanto mérito como la acción del andaluz.

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