Las protestas en Irán ya se extienden por las 31 provincias del país, con decenas de muertos y miles de detenidos desde finales de diciembre. El descontento por la caída del rial y el aumento del coste de la vida, que empezó en el Gran Bazar de Teherán, ha derivado en llamados más amplios contra la República Islámica y su liderazgo clerical.
Posible intervención de EE.UU
En medio de esta tensión, Donald Trump ha advertido que Estados Unidos podría intervenir si la represión continúa y hay un derramamiento de sangre. Su anuncio ha encendido las alarmas en Teherán, donde las autoridades acusan a Washington de injerencia, mientras intentan sofocar las protestas con bloqueos de internet y despliegues de seguridad.
El Pizzómetro
En Irán la situación es grave, pero puede ir a peor. En internet se ha colado una curiosa «señal» de que algo se cuece en Washington: según el Pentagon Pizza Report, una cuenta de redes que rastrea el tráfico en pizzerías cercanas al Pentágono, el movimiento en la demanda de pizzas ha aumentado en las últimas horas.
Esta teoría no convencional —conocida como el Pizza Meter— sugiere que cuando la actividad en esas pizzerías sube, podría indicar que los funcionarios trabajan horas extra y que podría planearse alguna acción importante de política exterior. Aunque los expertos la consideran más un meme que un método científico, en X ya circulan chistes sobre que «usa la pizza como barrera diplomática» o que «la pizza caliente significa tiempos calientes».
Mientras tanto, en Irán, muchos manifestantes piden cambios estructurales, no intervención extranjera. Y advierten que cualquier acción militar podría agravar más aún la crisis humanitaria en el país.